SANTANA EN MEXICO 1988

Apenas la tienda de ITunes acaba de poner a la venta la mayoría de los álbumes de Carlos Santana remasterizados, y la verdad valen la pena.

La primera vez que vi a Santana fue en 1988 en el “Estadio Nuevo” de León Gto. Nunca me imaginé lo que mi vida iba a cambiar gracias a ese concierto.

Ya no recuerdo cuantos amigos fuimos, pero si mi memoria no me falla no éramos menos de 8 o 10 personas, de edades entre 15 a 19 más o menos. Nuestros padres nos dejaron ir porque nos habían prestado un palco del estadio y pues ya se suponía que éramos muy responsables y hasta manejábamos. Yo estaba en 2° de prepa.

Llegamos al estadio y todo normal, sin embargo, hubo lo que se llama “portazo” porque la gente se desesperó y se comenzó a meter de las gradas a la cancha. Nosotros bien responsables nos brincamos del palco a las gradas y pues ya abiertas las rejas a la cancha, así entre golpes, chelas y euforia.

Cuando llegamos a la cancha fue impresionante ver como mucha gente hasta casas de campaña tenia montadas. Nosotros nos agrupamos y nos sentamos con la banda en el pasto a esperar el arranque del concierto. Apareció “Kenny y los eléctricos” y después “Ritmo peligroso” (la verdad no recuerdo cual fue primero).

Mientras las rolas sonaban yo y los cuates tuvimos nuestro primer encuentro de frente con la mota, válgame como apestaba todo. Confieso que ninguno de nosotros la probo, pero si rolamos el cigarrillo de mano en mano entre varios cuates que nos pedían pasárselo entre ellos.

Hicimos una coperacha y un amigo que era primo de otro que nos acompañó, aprovecho que era el más alto y fuerte y compro un buen de chelas las cuales fueron vaciadas en una bolsa de basura y de ahí ya sin popotes teníamos que tomarle por turnos.

Arranco Santana, el concierto fue una fiesta, la gente se desnudaba, bailaba, se besaba y casi hacían el amor en el mismo pasto donde nosotros estábamos alucinados por el espectáculo.

No voy a ahondar en todo lo que vimos o vivimos esas horas, pero créanme que fue inolvidable.

La historia se puso interesante cuando todos llegamos a la casa de uno de nuestros amigos en donde todos los papas nos esperaban en una reunión, no puedo describirles las caras de sorpresa cuando 8 chamacos llegaron apestando a mota, chelas y sudor.

Las consecuencias de ese concierto después me llegaron por todos lados. Ahí arranco el declive de mi prepa y varios asuntos personales que son para otras Cajas Negras, pero sin duda, no cambiaría nada de lo vivido esa primera vez que fui a un concierto en mi vida.

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