"Oz, el Poderoso" (2013)

De principio de cuenta tenemos que repetir la regla de oro que es “No Comparar” la cinta en cuestión ni con otras pasadas, libros, videojuegos o artes parecidas. La película es un objeto de análisis único.

El responsable de la historia es Sam Raimi quien dirigiera la trilogía del Hombre Araña y su última cinta “Arrástrame al infierno”. Ahora vuelve a trabajar con James Franco como Oscar Diggs (Franco bastante bien porque el personaje es bobo y sin chiste); es un mago-estafador de un circo ambulante el cual se la pasa engañando no solo al público sino a diversas jovencitas del mismo circo. Estando en Kansas el padre de una de ellas lo cacha y persigue obligándolo a subir a un globo el cual es arrastrado por un tornado a la maravillosa tierra de Oz.

Al llegar se topa primero con la bruja Theodora (Mila Kunis) quien se enamora de él y le dice que es el mago esperado para vencer a la bruja mala y gobernar Oz. Después aparece la bruja Evanora (Rachel Weisz) quien resulta ser la verdadera bruja mala y engañándolos a ambos manda a Oscar a matar a la última de las brujas llamada Glinda (Michelle Williams). Cuando Oscar y Glinda se encuentran se descubre la falsa situación y trabajan juntos para derrotar ahora si a la bruja Evanora, solo que nadie piensa que en medio de todo queda Theodora engañada y dolida de amor.

Ok, si solo nos quedamos con este ejercicio de “no comparar” debo confesar que “Oz, el Poderoso” solo se queda en una simple, simple y simple película medio entretenida con actuaciones nada memorables, escenarios solo disfrutables en 3D, música a doc (realizada por Danny Elfman que ya también ha caído victima de su propio cliché) y la grosera duración de 2 horas 10 minutos.

Ahora, estiremos la regla un poco y en lugar de comparar charlemos de los pocos momentos de lucidez, remembranza y homenaje que tiene la película y son obviamente los que hacen referencia a la cinta de 1939 “El Mago de Oz”. Primero que nada la película arranca en blanco y negro mientras están en Kansas y va al color al llegar a Oz. Se hacen referencias muy claras a los personajes del león con miedo (en un truco), el espantapájaros (en la batalla) y a Dorothy con la muñeca de porcelana que también por su fragilidad podría hacer referencia al hombre de hojalata.

Hay un musical el cual el mago de Oz interrumpe olvidando el homenaje y pasando a la modernidad. Tenemos obviamente la creación del aparato donde Oscar engaña al pueblo haciéndolo pensar en su grandeza. También la referencia clara cuando el mago les entrega a cada personaje su sueño (valor, corazón y cerebro) en la de 1939 y aquí cierra haciendo lo mismo.

No existe mayor referencia a la original que cuando vemos que la cinta se ubica 20 años antes de que la casa de Dorothy y Toto lleguen a este mundo. Surgen y quedan listas las historias de las 2 brujas y el escenario para que esta cinta no sea comparable, sino quede solo como una entretenida (a secas y no memorable) predecesora de aquel clásico que pese a quien no le gusten los musicales o la fantasía, llegó para quedarse.

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