"Morelos" (2012)

“Morelos” tiene al gran Dagoberto Gama encabezando un elenco con buenos actores como Raúl Méndez, Juan Ignacio Aranda, Gustavo Sánchez Parra, Stephanie Sigman, Antonio Gaona, Andrés Montiel, Jorge Poza, José María Yazpik y Pablo Viña. Todos dirigidos por un buen director de teatro como lo es Antonio Serrano. Hay una buena y muy visible producción, extraordinario trabajo de vestuario y una música que no tiene descanso y que apoya a la película en su mayoría. Entonces, ¿qué pasó? ¿por qué no funciona al final?

La película intenta retratar los últimos años de la vida de José María Morelos posteriores a la toma de Oaxaca. El primer problema es el manejo del tiempo. En momentos tenemos días continuos, vemos fechas exactas y estamos ubicados; sin embargo, surgen brincos temporales que no solo descontrolan sino que nos pierden. De repente el tiempo se detiene y se acelera sin control. No sabemos ni cuánto tiempo dura una relación, un embarazo, una muerte como la de uno de sus comandantes cercanos o incluso una batalla.

También, intenta mostrar la relación de Morelos con sus lugartenientes y personas que lo rodeaban. Una relación que falla como todas las de la película a causa de las conversaciones dadas por pésimos diálogos sacados de estampitas de papelería. Ni que decir de la relación de amor que sale en la cinta con una de las “viudas”. Los diálogos son el principal problema de la película, nos sacan de la historia, siempre estamos frente a una pantalla en lugar de meternos y hacernos partícipes de una historia. Vemos a un Morelos que tiene una relación con un niño al que le dice sobrino pensando tontamente en “el que dirán” cuando en realidad es su hijo Juan Nepomuceno Almonte y ya todos lo saben y aceptan (hijo que tuvo con Brígida Almonte y quien después fue partidario de Maximiliano I).

Intenta mostrar su preocupación por crear instituciones propias. Solo que el recurso se pierde cuando las reuniones de los integrantes de estas instituciones son repetitivas, cómicas y muy por encima.

Trata de que se vea la creación de un ejército disciplinado. Lo que resuelve con una sola escena donde se muestra la lucha del rifle con el arco obviamente ganando el segundo.

Morelos pretende demostrar el genio militar y también su lado pasional e idealista. Cosas que quedan olvidadas en charlas simples y sin profundidad, nunca vemos al “gran” estratega. Por el lado pasional, que mejor ejemplo de mal diálogo que cuando habla de los “sentimientos de la nación”.

A fin de cuentas, lo que “Morelos” termina siendo es un “intento” por contar algo. Es una lástima porque mucha gente genial en su trabajo estuvo involucrada y el resultado termina por ser menor. No funciona como muestra histórica, tampoco como un entretenimiento, menos como una biografía. Así es que termina todo siendo un retrato muy desdibujado de un personaje enmarcado en un cuadro muy costoso.

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