Más joven que nunca

Hace unos meses comenzó un proyecto estudiantil (somos pocos los ex alumnos y externos) en LA UNIVERSIDAD DE LAS AMERICAS PUEBLA llamado El Interrogatorio. La idea es simple, juntar a profesionales de diversos ámbitos con estudiantes y abrir un espacio de conversación. Primero se hace una entrevista de semblanza y después a charlar con preguntas y respuestas con los chavos del público. Obviamente también el objetivo es que los chavos vivieran lo que es una producción profesional y todos aprendiéramos un poco más.

Hoy no sé cómo explicarles lo orgulloso que me siento del trabajo de más de 50 jóvenes en las áreas de montaje, logística, producción, investigación y edición.

Estos canijos están ya a la altura de varios de los equipos de producción profesionales con los que he tenido el honor de trabajar en tv abierta. La enorme ventaja y diferencia aún, es el entusiasmo, la inocencia y el hambre de aprender.

Combinan sus horarios para no faltar a clases, duermen poco, comen mal y se preocupan por que todo salga bien incluso a veces más que nosotros los viejitos.

Otro detalle genial es que a veces son fans de los invitados y no puedo describirles las caras de emoción de poder atenderlos, grabarlos y tomarse una foto con ellos.

Esta parte del fan y la emoción de producir se pierde un poco con los años gracias a la costumbre que te da el trabajar para comer o pagar las colegiaturas, pero estos días de convivencia con ellos me ha devuelto esa emoción, esas ganas de hacer más, crear. Me encantaría llevármelos a todos y trabajar siempre con ellos, lástima que como los hijos pues crecen y se van. Estas líneas simplemente son un gracias jóvenes.

Gracias x su entusiasmo, humor, ganas, hambre, inocencia, amistad y por darle sentido a la palabra docencia. No tengo con que pagarles todo lo que he aprendido y sobre todo recordado con ustedes. Gracias x su profesionalismo el cual aplaudo de pie.

Uno es joven por contagio y hoy me siento más joven que nunca.

 

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