"Kon-Tiki: Un viaje fantástico" (2013)

Si lo que buscas en una película es una buena historia, basada en un hecho real y que su género sea de aventura y las emociones como espectador estén a flor de piel para gritar, desesperarte y también llorar de alegría, “Un viaje fantástico” es la mejor opción.

En 1947 un explorador noruego llamado Thor Heyerdahl realizó una expedición por el océano Pacífico desde Sudamérica hasta la Polinesia para demostrar la “posibilidad” de que los sudamericanos vía marítima habían llegado a la Polinesia. Para lograr su objetivo, juntó a un equipo de “locos” y aventureros igual que él (6 tripulantes en total); y construyeron una balsa con el mismo diseño y materiales usados por los indígenas. La jornada duró 101 días donde se recorrieron casi 7,000 km solo moviéndose gracias a las mareas, corrientes y viento sin ayuda de motores ni nada tecnológicamente moderno (incluso remos).

Este es el hecho real. Ahora, hay que destacar que durante el viaje se fue a bordo una cámara de cine de Súper 8 con la que Thor Heyerdahl grabó y dejo testimonio de su viaje. Estas escenas en 1950 se convirtieron en una película narrada por el mismo Thor y ganó el Oscar a mejor documental del año.

El año pasado (2012); el director Joachim Rønning filma la película “Kon-Tiki” basada no solo en el hecho real sino también en las imágenes del documental y deja como resultado una película que compitió en los Oscares en la categoría de mejor película extranjera.

Thor Heyerdahl es nuestro personaje principal. Un hombre que ha vivido experiencias fuertes junto con su esposa en expediciones anteriores, que tiene una visión y terquedad insuperable además de no saber nadar (detalle genial que aporta muchas cosas a la cinta). El género de aventuras presenta entre varias cosas dos aspectos a destacarse: El héroe y su viaje. Aquí tenemos un personaje que como hombre y mortal vivirá, morirá y resurgirá como héroe para lograr su objetivo. El viaje que tiene el héroe sirve para reencontrarse a si mismo y con los que lo rodean, respetar la naturaleza (en este caso posible enemiga), servir de guía para otros y al final conquistar el objetivo dejándole un aprendizaje.

“Un viaje fantástico” está llena de cosas que parecerían simples o sencillas pero que son maravillosas en su conjunto y que funcionan para darnos una película muy atractiva. Tener una locación como lo es una balsa, un mar y 6 hombres con personalidades diversas ya implicaría un reto enorme. Los efectos visuales son bien logrados. Naturales, efectivos y se convierten en personajes.

Al final, el resultado es una película que muestra una historia que mantiene al espectador interesado, metido en una balsa, empático con los tripulantes y que puede emocionarse intensamente con las imágenes. No cualquier película logra tener todo tan bien hecho dentro de la simpleza de la anécdota y darnos un gran café y conversación para después.

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