Fuera o dentro del mundial

Como muchos saben a mí el futbol soccer me vale madres. Pero debo aceptar que pese a la simpleza de sus reglas, tiene su chiste y siempre es maravilloso ver a un grupo de hombres y mujeres que jueguen “como se debe” cualquier deporte, incluyendo el futbol.

Como muchos, en mis años de niñez jugué futbol soccer. Mis abuelos me decían que antes de caminar ya pateaba la pelota y con bastante fuerza gracias a una zurda poderosa.

En la escuela era obligatorio hacer deporte y pertenecer a algún equipo representativo. Siempre fui bajo de estatura y por eso el básquet no me llamaba la atención (aunque en la prepa lo practique), así que me metí al soccer y modestia aparte, no era nada malo jugando porque no había muchos zurdos y corría como ladrón por la banda para generar los centros al área.

Al poco tiempo me desencantó el soccer cuando conocí y pude jugar futbol americano. ¡Que belleza de deporte!

Han pasado los años y cada vez más compruebo que el ver un partido nacional de futbol simplemente no es lo mío. Eso de ver a los gallos contra los venados o a tiburones contra águilas me parece más digno de disfrutar en Africam que en mi tv los domingos.

Hay que decir que si me he soplado algunos partidos europeos o de otras ligas y me entretienen mucho más. Es el mismo deporte lo sé, pero como que se hacen menos patos, lloran menos y juegan más. Para muchos soy malinchista, villa melón, o simplemente un mamila que no conoce ni aprecia el deporte universal que une al mundo a través de un balón y bla, bla, bla.

Estoy consciente de que si mi talibán decide jugar soccer ya sea por obligación o afición voy a tenerle que entrar de nuevo a ese mundo; con una sonrisa y aplaudiendo. Tampoco es que le sufra mucho.

Esta semana se inaugura el mundial en Brasil. Yo si era de los que no quería que México fuera y así saciar mi curiosidad de ver que hacían las empresas con su dinero de publicidad, los canales con sus programas “especializados” y los Godínez con sus pretextos para no ir a trabajar por los juegos mañaneros. Al final se logró la asistencia y yo me guardare mi mala vibra para otra ocasión.

No soy de ponerme la verde ni de salir al ángel, pero la verdad si me voy a reventar algunas comidas o desayunos viendo los juegos por que de seguro me servirán de pretexto para ver a muchos cuates que no veo desde hace tiempo. ¿Tú que vas a hacer en este mundial?

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