Domingo de contrastes

El pasado domingo 3 de febrero fue un día de contraste. Primero que nada, se llevó a cabo la edición 48 del Super Bowl y para los que somos fans del hermoso deporte del fut bol americano, es un día de fiesta. Por el otro lado, para los que somos fans del cine, fue un día de luto con la muerte de un grande como lo fue Philip Seymour Hoffman (1967–2014).

Estaba en mí (su) casa de Cholula Puebla con la familia reunida, ya había cumplido como padre saliendo por la mañana a andar en bici con los talibanes tratando de que por la tarde me dieran paz y tranquilidad para ver el juego. Debo aceptar que se portaron como nunca de bien. También el marcador les ayudo porque al ser cada vez más disparejo, mi exigencia de silencio fue disminuyendo y acabaron conmigo cenando y hablando como de costumbre.

Cuando nuestro equipo favorito no llega al Super Bowl lo único que pide uno es un buen partido, emoción, sorpresas, buen show del medio tiempo y si se puede una tensión digna de que todo se resuelva en la última jugada del 4° cuarto. Lástima.

Vimos una muestra de que un equipo joven, liderado por un QB de 25 años y con solo 2 en la NFL puede vencer a unos veteranos con un QB de 37 el cual está ya para el retiro. Nunca hubo un regreso, una pizca de grandeza de los experimentados, un “estate quieto” a los ezcuincles que no solo les faltaron el respeto a sus mayores sino que los arrastraron, mataron, enterraron he hicieron fiesta en sus velorios.

Para colmo, un medio tiempo que me quedó a deber tanto en música como en espectáculo, pero que fue el reflejo también del juego si lo pensamos con calma.  Un chamaquito nacido el 8 de octubre de 1985 en Honolulu Hawái llamado Peter Gene Hernández  mejor conocido como Bruno Mars vino a darles una barrida a los veteranos de Red Hot Chili Peppers cuya banda fue creada en 1983 (2 años antes de que naciera Mars). Para el medio tiempo yo ya no entendía nada y me quede esperando tanto a los RHCP como a los Broncos. Termine en el tuiter donde como siempre las cosas son más divertidas, hasta que vi el rostro de uno de mis ídolos llevando el trofeo Vince Lombardi, era Marcus Allen, la memoria me arrastro de nuevo a 1984 (1 año antes de que naciera Bruno Mars y 1 año después de que se formaron los RHCP); cuando mis Raiders ganaron a los Redskins por 38 a 9. Ese gran año del disco 1984 de Van Halen o de mi viaje solo a Los Ángeles a ver las Olimpiadas (pero esa es otra historia).

Para esas horas de la noche en las que el Super Bowl me valía gorro ya se había confirmado la noticia de la muerte de Philip Seymour a causa de una sobre dosis. Estaba tirado en el baño con una inyección en su brazo. Un hombre que a sus 46 había logrado no solo un Oscar y el reconocimiento como uno de los mejores actores de su generación, sino que también había superado sus adicciones y permanecido limpio por 22 años, hasta que no aguanto más.

De nuevo volví a mis recuerdos cuando lo vi actuar por primera vez en 1992 en la cinta “Perfume de mujer” donde interpretaba al niño villano George Willis Jr. Después en 1994 como Cochran, el amigo de Meg Ryan en “Cuando un hombre ama a una mujer” y el orate Dustin en “Tornado” de 1996. Al año siguiente recuerdo una de sus mejores actuaciones como Scotty en “Boogie Nights” y desde ese momento Philip Seymor ya me había atrapado. Descubri con los años que no todas su filmografía es buena en cuanto a películas, pero sus actuaciones si eran extraordinarias no importando lo que hiciera. De lo destacable recordemos 1998 en “The big Lebowsky” y  la genial cinta independiente “Happiness”. Después hace “Patch Adams” para pagar la renta y regresa con la interesantísima “Flawless” dándole vida a Rusty ganándole al gran Robert de Niro en cada escena. En 1999 aparece en “El talentoso Sr. Ripley” y en la obra magistral “Magnolia” donde Tom Cruice obtiene una nominación al Oscar, pero él se lleva los aplausos. Esta mancuerna de Cruice y Seymor se repetiría en Misión Imposible 3 en el 2006 también haciendo un gran villano. Regresemos al año 2000 donde aparece en “Almost Famous” y en “State and main”. En el 2002 nos da otra gran actuación como Wilson en “Love Liza” y aparece en “Red Dragon”, “Punch-Drunk Love” y “La hora 25”. Así participa en diversas películas hasta que se para en la cima del mundo de Hollywood en el 2005 con su interpretación en la cinta “Capote”. Le siguieron la genial “The Savages”, y la magistral actuación de “Antes d que el diablo sepa que has muerto” y “Charlie Wilson´s War”, la estupenda “Synecdoche NY”. Ya para el 2008 vuelve a llamar la atención con “La duda” y una de mis comedias favoritas llamada “Pirate Radio”. En el 2010 hace su debut como director con “Jack goes boating” y al año siguiente tiene un rol pequeño en “Moneyball” y en “The ides of march”. Otra de sus grandes actuaciones en donde pensé se llevaría más premios junto con Joaquin Phoenix fue “The master” hasta que finalmente participa en “Los juegos del hambre” la cual deja inconclusa la tercera parte. En éste 2014 podremos verlo en “Gods Pocket” y en “A most wanted man”.

Wow! Cuanto cine del bueno, cuantas grandes actuaciones, cuantos recuerdos. Sin duda fue un domingo especial, lleno de contrastes, de tristeza y de momentos importantes para volver a repasar en casa. Ahora seguramente a mis alumnos les tocara pagar los platos rotos de mis memorias cuando les deje ver un buen tanto de las cintas de este extraordinario actor y como jóvenes, valoren el trabajo de un veterano que vivirá por siempre.

 

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