"Curvas de la vida" (2012)

“Las curvas de la vida” es una película que contiene todas las fórmulas, clichés y desenlaces ya conocidos por Hollywood y que la convierten en una cinta que funciona y que termina por ser “bonita”, pero nada más.

Gus Lobel (Clint Eastwood) ha sido cazatalentos de béisbol durante mucho tiempo; sin embargo está perdiendo la vista y su trabajo se ve en peligro. El sentido del oído lo tienen tan afinado que puede distinguir cada lanzamiento sin verlo, esto le da la ventaja de no decir nada a sus jefes y embarcarse en la última aventura para recolectar jugadores. Su hija, Mickey (Amy Adams), es empleada y próxima socia de un importante bufete de abogados. Ella tendrá que dejar todo en pausa para acompañar a su padre y ayudarlo, ya que es una experta en el beisbol. Cuando hablé de formulas y clichés me refiero a que tenemos a un viejito chocante que cree que puede vivir solo y hacer su trabajo sin ayuda, después a un joven (familiar o no) que está a su lado para ayudarlo, aguantarlo y aprenderle.

La relación pasa de roces a amor al mismo tiempo que los dos se encuentran, reafirman su cariño y crecen. Sumémosle al rol de viejito y joven a un tercero que resulta ser una promesa en el trabajo de cazatalentos y que se enamora de la joven (hija en cuestión). Todo esto bajo el ambiente del rey de los deportes y la ya desgastada premisa de la lucha contra la tecnología en el deporte, la juventud contra la experiencia y sobre todo la familia y el amor del deporte contra los negocios y el dinero. ¡Todo visto!

Desde 1992 Clint Eastwood se ha sentido viejo, acabado y maestro de jóvenes en muchos papeles, es un rol que honestamente ya estoy cansado de ver y de que sea el único para el que lo requieren. Tenemos Unforgiven (1992), In the Line of Fire (1993), Absolute Power (1997), True Crime (1999), Space Cowboys (2000), Blood Work (2002); Million Dollar Baby (2004) y Gran Torino (2008).

¿Por qué repetir el rol? La única respuesta aparte del dinero es porque el director es Robert Lorenz quien ha sido el asistente de dirección (y su más ferviente aprendiz); en Absolute Power (1997), Midnight in the Garden of Good and Evil (1997), True Crime (1999); Space Cowboys (2000), Blood Work (2002), Mystic River (2003) y Million Dollar Baby (2004).

Además Robert se ha convertido en el productor de Clint en las cintas Flags of Our Fathers (2006), Letters from Iwo Jima (2006), Rails & Ties (2007), Changeling (2008), Gran Torino (2008), Invictus (2009), Hereafter (2010) y J. Edgar (2011). Con esta amistad y relación laboral, ¿cómo no darle la oportunidad de estar en su primera película en la silla de director? Lástima que al final todo el trabajo se quede en algo meramente entretenido, bonito y deja vu; aunque acepto que siempre es un placer ver trabajar a Clint Eastwood que a sus 82 años sigue siendo uno de los maestros de cine más importantes.

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