‘Agnus Dei: Cordero de Dios’ (2010)

De nuevo el género del documental es el que vuelve a retumbar los cimientos de la sociedad y desgarrar los gritos de justicia de las salas de cine.

Puedo decirle que dos veces en mi carrera he vomitado de coraje e impacto al ver una película. La primera fue con “Zona de Guerra (1999)” cinta como director del gran actor Tim Roth; y ésta de Alejandra Sanchez.

“Agnus Dei: Cordero de Dios” maneja dos líneas narrativas. Una es la historia de Jesús Romero, un joven que sufrió abuso sexual de un sacerdote a sus 11 años de edad. Después de muchos años, decide buscarlo y enfrentarlo. La otra línea es la preparación de los nuevos sacerdotes en un seminario. Como ve, la primera línea es la más cruda, intensa, inteligente y despiadadamente bien contada.

Jesús es un personaje/persona valiente, que aunque sufre en recordar y contar, no teme en señalar y en buscar una explicación. En esta narración aparece la iglesia, siempre señalada y cómplice; la ausente y coludida justicia y la engañada y torpe familia principal.

Alejandra como directora nos mete a la mente de la víctima, a sus temores y sueños (dibujos); sirve como acompañante y testigo de la búsqueda de Jesús por ver a la cara a su agresor. Al final, la tensión explota cuando se intercala la misa con las pruebas del terror de cómo un monstruo llamado Carlos López Valdés (que dice ser no solo humano sino sacerdote) abusaba de niños.

La segunda línea narrativa es el camino de los jóvenes seminaristas. Honestamente es una línea muy interesante pero que no quedó a la altura del interés como espectador, se dispersa y solo funciona como breve respiro.

“Agnus Dei: Cordero de Dios” no es cualquier documental, es un trabajo obligatorio que debe ver, digerir, platicar y recomendar.

Entradas relacionadas

Dejar un Comentario